¿QUE ES LA NORMATIVA SOBRE “DESCARTES”?

El descarte es la práctica de devolver al mar las capturas no deseadas, vivas o no, por diferentes razones: no alcanzar la talla, porque el pescador no dispone de cuota, o bien por determinadas normas de composición de las capturas. La nueva PPC (Política Pesquera Común) se propone eliminar este despilfarro introduciendo la obligación de desembarque de todas las capturas, incluidas las hasta hoy descartadas.  Esta novedad favorece una mayor selectividad y una mayor fiabilidad de los datos sobre las capturas. Para facilitar la adaptación de los pescadores al cambio, la obligación se irá introduciendo paulatinamente, entre 2015 y 2019, en toda la pesca comercial (especies sujetas a TAC o a tallas mínimas) en aguas europeas.

Por lo tanto, todas las capturas deberán conservarse a bordo, desembarcarse y deducirse de las cuotas.

La obligación de desembarque se aplicará a cada una de las pesquerías. Los detalles de la aplicación se concretarán en los planes plurianuales o, en su defecto, en planes específicos de descarte. Indicarán las especies reguladas, disposiciones sobre documentación de las capturas, tallas mínimas de referencia para la conservación y exenciones (peces que pueden sobrevivir una vez devueltos al mar y tolerancia de minimis en determinadas condiciones). Además, para facilitar la obligación de desembarque se flexibilizará la gestión de la cuota.

En octubre de 2014, la Comisión adoptó cinco planes de descartes (mediante actos delegados) para preparar la puesta en práctica de la obligación de desembarque aplicable a partir de 2015 (pesca pelágica y pesca industrial en todas las aguas de la UE y pesca de bacalao en el mar Báltico).

A finales del año 2013 se publicó la nueva política pesquera común. Entre las consideraciones que la definen, se encuentra  la necesidad de aplicar a la gestión pesquera un enfoque ecosistémico evitando y reduciendo en la medida de lo posible las capturas no deseadas. Se habla de adoptar medidas para reducir los elevados niveles actuales de capturas no deseadas y eliminación gradual de los descartes.

 

En efecto, las capturas no deseadas y los descartes representan un desperdicio considerable y repercuten negativamente en la explotación sostenible de los recursos biológicos y los ecosistemas marinos, así como en la viabilidad económica de la pesca.

 

Debemos diferenciar dos tipos de Descartes:

 

Los SUJETOS A TACS Y CUTOAS: Especies sujetas a unos límites máximos de captura, para las que queda prohibida la comercialización de todas las capturas que sobrepasen dichos límites.

 

Los NO SUJETOS A TACS Y CUOTAS: Especies que se pescan accidentalmente junto con las anteriores, y que no gozan de interés comercial, ya que no son conocidas por el consumidor final, y que por lo tanto tampoco presentar interés para el pescador.

CAPTURAS
SUJETAS A TACS Y CUOTAS

En base a esta reflexión, desde la Política Pesquera Común se establece la obligación de desembarcar (“obligación de desembarque”), todas las capturas de las especies sujetas a límites de capturas efectuadas durante las actividades de pesca ejercidas en aguas de la Unión Europea o por buques pesqueros de la Unión Europea.

Además dentro de este mismo apartado, sobre las especies sujetas a límites de captura se establecen dos obligaciones a mayores:

Para las especies sujetas a la obligación de desembarque, la utilización de las capturas de especies de talla inferior a la talla mínima de referencia, se limitarán a fines distintos del consumo humano directo.

Todas las capturas desembarcadas, se imputarán a la cuota correspondiente, y en el caso de que excedan las cuotas fijadas para las poblaciones de las que se trate, podrán imputarse a la cuota de especies principales (siempre que no supere el 9%).

Desde la Asociación de Armadores de Marín, se hacen las siguientes reflexiones en cuanto a este nuevo escenario de gestión de la pesca:

El cumplimiento de la legislación en materia de capturas no deseadas y descartes puede que nos lleve a algunas contradicciones en relación con la sostenibilidad pesquera, ya que se destinarán a harinas y otros usos distintos del consumo humano directo capturas que podrían destinarse a este uso.

Por otro lado, y en este mismo sentido, la obligación de imputar las cuotas excedidas a las especies principales, puede provocar la insostenibilidad de la actividad desde el punto de vista económico.

El esfuerzo principal de la Asociación de Armadores de Marín se dirigirá hacia la investigación y desarrollo de artes más selectivas, que eviten en la medida de lo posible la generación de capturas no deseadas y descartes.

Otro de los aspectos en los que los Armadores de Marín realizan esfuerzos de investigación, es en el posible aprovechamiento y valorización de las capturas de especies de talla inferior a la mínima, que son aquellas que no pueden destinarse al consumo humano directo.

En este sentido destaca la participación de los Armadores de Marín a través de la organización de productores en el proyecto LIFE I-SEAS, cuyo principal objetivo es demostrar que un escenario sostenible (en términos de indicadores biológicos y socioeconómicos) es posible en las pesquerías de la UE, mediante la puesta en práctica de los conocimientos existentes y de soluciones innovadoras para la reducción y gestión de los descartes pesqueros.

CAPTURAS
NO SUJETOS A TACS Y CUOTAS

Entre las capturas no deseadas, que la Política pesquera Común obliga a desembarcar, se encuentran muchas especies que no tienen un aprovechamiento comercial y que son comúnmente descartadas, es decir, devueltas al mar. Algunos ejemplos  de este tipo de especies capturadas son:

Langostilla (Munida spp.)

Patelo (Polybius henslowii)

Rubio ( Trigloporus lastoviza )

Caracolas (Ranella olearium)

Faneca (Tripsoterus luscus)

Dragoncillo (Callionymus lyra)

Desde la Asociación de Armadores de Marín se trabaja desde hace tiempo en las posibilidades culinarias de estas especies, habiendo desarrollado diferentes recetas que vienen a demostrar las posibilidades de comercialización que pueden llegar a tener en los canales tradicionales.

La asignatura pendiente en este caso está en transmitir este conocimiento hasta el consumidor final, y de esta manera impulsar la intención de compra.
En este sentido se ha puesto en marcha la campaña Descartes.cero, que intenta promocionar todas estas especies entre los consumidores a través de la utilización de las redes sociales y de internet, medios que permiten hoy en día llegar a gran número de personas.

La puesta en marcha de una web, la presencia en las principales redes sociales, la difusión de las recetas en un programa televisivo de cocina y un concurso de recetas, donde el premio será una estancia para una familia en Marín, son algunas de las acciones que se llevarán a cabo en esta campaña de promoción.

Los objetivos de la misma son entre otros, posibilitar la degustación de platos preparados a base de descartes,  hacer más cercano a los consumidores el sector pesquero, y dar a conocer la problemática y las posibilidades que se plantean alrededor del nuevo marco legal vigente con la entrada en vigor de la legislación sobre descartes.

Esta es la razón por la que en los últimos años se ha tendido a utilizar más algunas especies de peces que antes se descartaban y que entran en la cadena alimentaria como capturas incidentales.

Estas capturas podrían ser objeto en el futuro de determinadas pesquerías, lo que demuestra que es preciso no olvidar la diversidad de especies de peces con potencial de uso alimentario en el debate sobre la reducción de los desperdicios y una pesca más selectiva de determinadas especies de peces.

Paralelamente a la problemática de descartes, también debemos tener en cuenta el resto de problemáticas en el sector, como la sobre explotación de los recursos, los daños en los ecosistemas, , el desguace y la pérdida de empleo, entre otros. Razón por la que se ha decidido investigar sobre las posibilidades de valorización de las especies descartadas, tratando de valorizarlas desde una doble óptica y objetivo: evitar la sobre explotación de las especies ya conocidas y la generación de nuevas alternativas gastronómicas.

Un doble objetivo por tanto, medioambiental y comercial, es lo que guía a la Asociación de Armadores de Buques de Peca de Marín, con la intención de dar salida a las importantes capturas de especies descartadas, ya que dichas especies son escasamente conocidas debido a la inexistencia de cauces de comercialización de dichas especies, el cual es el objetivo de esta campaña de promoción.